sábado, 19 de marzo de 2016

Diario del alcholismo de Elizabeth. (Setiembre 25, 2013)



No dejaré que el tiempo pase sin aprender de él, hay que morir para decidir vivir.
Sombras intentan ocultar el camino; lágrimas internas nublan la vista de mi espíritu.
A veces siento el brillo de una estrella inexistente. Creo que aún está en el cielo.

Prometí a las personas que me quieren no quedarme en el camino, es justo y necesario para aliviar los pesares de mi alma.

Noches, silencios, promesas, angustias, esperanzas, miradas, recuerdos…
Todo definiendo una vida que se extingue. ¿Hacia dónde me dirigen mis emociones?
Quiero tomar las riendas de mi vida, aunque muera de sed y de abstinencia.

Soy culpable de casi todos mis males, es difícil tomar conciencia, y también es vergonzoso. ¿Cómo transitar por el mundo si no tienes la voluntad?  Quisiera no aferrarme a los deseos mundanos, pero es torpe el corazón e idiota la razón.

Tal vez lo mejor para mi libertad y la de los míos, es dejar un adiós en el aire ofreciendo mi perdón.   

No hay comentarios.:

Publicar un comentario